¿Extrema derecha?

En "Talking Right", un libro publicado recientemente en Estados Unidos, Geoffrey Parker analiza cómo el conservadurismo americano ha conseguido ganar la "batalla del lenguaje" en los medios de comunicación.
En un panorama mediático dominado ampliamente por la prensa liberal, cabe preguntarse cómo han podido los conservadores ganar esta batalla y, sobre todo, si merece llevarla a cabo.
La cuestión no puede ser de mayor actualidad. A principios de octubre Zapatero aprovechaba un mitín en Madrid para implementar una campaña de desposicionamiento del PP que probablemente será uno de los ejes centrales de las elecciones municipales y autonómicas que se avecinan:
«Por eso, mi obligación como presidente del Gobierno es decirle a los ciudadanos conservadores de este país, que han contribuido decisivamente a la Transición democrática, que no se dejen llevar, que respondan democráticamente como una derecha democrática y conservadora a este Gobierno, no como una derecha extrema que quiere falsear la Historia, la realidad y alterar la convivencia».
La crítica más intensa de Nunberg en su libro se refiere a que los medios de comunicación liberales de Estados Unidos han optado por usar el lenguaje de los conservadores perdiendo una batalla fundamental. Hoy, el director de ABC, nos regala una Tercera que acepta implícitamente la existencia de una extrema derecha en España y sugiere la necesidad de centrar el discurso. La estrategia de Pepiño está calando.
Ahora el Partido Popular tiene dos opciones:
1. Renunciar a explicar lo que Cayetana Álvarez de Toledo llama hoy en El Mundo "la España de las personas" haciendo una política basada en gestos hacia el centro y políticas descafeinadas al más puro estilo de David-public-relations-Cameron.
2. Ponerse las pilas y hacer un esfuerzo grande para denunciar este desposicionamiento, explicar qué es la derecha liberal.
Ojalá apuesten por lo segundo.


1 Comments:
Hombre, la dificultad en España de conquistar la semántica en la dialéctica del terreno político por parte del PP estriba en que existe mucho tabú ante o políticamente incorrecto. Han renunciado a defender valores como el patriotismo descaradamente, colocándolo como algo prehistórico, casposo y retrógrado. El tabú es enemigo del PP, y a veces enemigo de la verdad. La verdad es que el PP está repleto de pusilánimes. La postura que se espera que defienda pasa por lo liberal (en lo económico) y conservador (en lo social). En un arriolísitco intento por recuperar el centro ha intentado desvicncularse de los aliados internacionales punteros de las Azores (hasta reconocer el error de IRak, sonrojarse por las investigaciones del 11-M), coquetear con los nacionalistas (pacto antinacional -anti PP- entre todos los partidos, expulsión de la mesa de negociación de ETA -lo cual es casi un orgullo- y arrinconamiento parlamentario), y al no poder llevar a cabo ninguna de las dos estrategias por razones obvias, han tirado por lo social hasta ser más intervencionistas que los socialistas. Y si no que se lo pregunten a Yanke o a los dueños de La Favorita.
Post a Comment
<< Home